sábado, 11 de marzo de 2017

Laos!! Luang Namtha - Luang Prabang

Hola hola!!
Os escribo desde el aeropuerto de Vientiane (Laos), justo a punto de salir del país! Hemos pasado aquí 18 días y nos lo hemos recorrido de arriba abajo y casi de abajo arriba!!
Salimos desde Chiang Rai, allí cogimos un autobús local que nos dejó cerca del border (un tuktuk nos acercó), nos sellaron y cogimos un autobus que está allí mismo y que cruza el puente de la "amistad" con Laos. Antes había un barquero que te cruzaba y te llevaba hasta el border, ahora tienes que pagar el autobús... Una vez allí tramitas el visado, que es darles una foto, rellenas dos papelitos y los 35$ correspondientes. Y en un minuto te dan tu visado, así de fácil. Luego cogeríamos un autobús que nos llevó a Luang Namtha.
Habiamos cogido una noche allí, ya que llegaríamos tarde, y desde la estación de autobús cogimos un tuktuk que nos llevó hasta el centro, no sin antes discutir con él ya que nos quería cobrar el doble. Tienen una mafia montada y el autobús te deja bastante lejos del centro para que tengas que coger un tuktuk si o si, el problema es que te pueden cobrar lo que quieran porque no hay nada más. Éramos un grupo grande de 10 personas y unas mujeres sabían que el precio eran 10.000 kips (1€=8.500k) y nos querían cobrar el doble, así que buscamos otro que nos llevó por el precio que tocaba. Si hubiéramos permitido que nos cobraran 20.000k, el año que viene hubieran sido 40 o 50... así que no!


Llegamos a la habita y resultó ser un bungalow gigante super limpio y muy bien decorado justo enfrente de unos arrozales y unos laguitos. Por desgracia reservamos solamente una noche; hubiera sido un sitio genial para descansar un par de días, cosa que necesitábamos.

En Luang Namtha no hay gran cosa, la gente suele parar allí para hacer trekkings de varios días. Así que cenamos en un mini night market y nos fuimos a dormir.
Al día siguiente cogimos un autobús que en 4h nos llevó a Luang Prabang. Allí nos tomamos el primer día de relax, ya que el hotel que habíamos cogido estaba bastante lejos del centro.


Una vez más, nos cambiamos de habita, fuimos para el centro y encontramos una no muy barata pero en el centro y muy limpia y bonita. Dejamos las cosas y fuimos en busca de moto. Después de mucho buscar y regatear llegamos a la conclusión de que eran muy caras (100.000k). Así que preguntamos por un tuktuk. De primeras nos dijo 250.000k y al final lo dejamos en 50.000k los dos.


Queríamos ir a unas cascadas que leímos que eran menos explotadas por los turistas pero también leímos que en esta época no tenían agua apenas. Así que nos fuimos a las que va todo el mundo. Tengo que decir que me sorprendieron bastante. Me esperaba algo parecido a las cascadas de Erawan pero estas fueron mucho más bonitas. Estaban metidas más en la selva, les daba más el sol y por lo tanto se veían más azul y no tenían esos pesados peces mordisqueándote los pies. Nos encantaron! Pasamos allí el día de charco en charco. Nada más llegar hicimos un pequeño trekking que nos sabíamos muy bien a donde iba pero fue chulo subir hasta arriba y ver todo desde otro punto de vista.
Hacia las 5 de la tarde nos fuimos darnos una ducha y para el night market. Es gigante el mercado nocturno de allí, es todo lo mismo pero está bien para hacer algo de shopping. Por el camino encontramos un sitio donde por 15.000k (1,8€) te podias poner hasta el culo de comer, era un buffet vegetariano, así que como cochinos nos pusimos! Paseamos un poco por allí y descubrimos una zona muy chula a lo largo del río, con lucecitas y decidimos volver al día siguiente, ya que estábamos reventados.


Nos levantamos en busca de otro tuktuk que nos llevara hacia las cuevas, pero entre lo tarde que era y que la gente solo va a las cascadas, no encontramos ninguno por un buen precio, así que decidimos alquilar moto. Encontramos una por 90.000k semiautomática, como saben que la gente no saben conducirlas, ponen las automáticas a 120.000k, una locura! Pero como nosotros ya teníamos la experiencia de Mawlamyine, que nos estrenamos con las semis, la cogimos!


Pusimos rumbo a la cueva, donde llegamos a un pueblito muy pequeño, una village donde tuvimos que coger un bote para cruzar el río y ver la cueva. El barquero nos dijo que teníamos media hora, al principio pensamos que sería demasiado, ya que era super pequeña, pero luego a la hora de irnos nos dimos cuenta de que podíamos subir arriba. Así que fuimos, pero no había gran cosa, otra cueva más, oscura con varios buditas dentro. A los 45 mins bajamos con la esperanza de que el barquero siguiera allí, y allí estaba. Fuimos a por la moto y de camino encontramos una mujer que vendía una bolsa enorme con hojas de nori con sésamo, tomate y ajos secos, casero! Compramos un bolsote! Menudos rollos de sushi tienen que salir!
A la vuelta fuimos a ver la pagoda que había al lado del mercado, subimos hasta donde no había que pagar y vimos una huella de buda! Una huella enorme, mediría un metro como mínimo… no sabía que eran tan grandes…
Estábamos muertos de hambre así que encontramos un sitio genial donde nos comimos un pad thai y un curry super baratos y buenos!!
Y ducha, market y a descansar! Al día siguiente nos íbamos para Vang Vieng!

miércoles, 1 de marzo de 2017

Myanmar

Conclusiones!

Si me preguntaran si me ha gustado el país, la verdad es que no sabría qué contestar. Como el resto de países, tiene sus cosas malas y sus cosas buenas.

Supongo que el hecho de haber estado antes en el Sudeste Asiático influye bastante, ya que muchas de las cosas no son nuevas para mí, y por lo tanto no me sorprenden mucho. Aunque sí que es un país que recomendaría visitar cuanto antes ya que hace muy poco que está abierto al turismo y se nota.  Se nota en cómo la gente no es consciente de beneficio que aporta el turismo a la ciudad y no saben como manejarlo.
Es un país que avanza a pasos de gigante y de aquí a unos años estará tan explotado como lo está ahora Tailandia o peor.

Lo que más me ha gustado:
- Bagan: es increíble. A pesar de haber visto Angkor watt, sigue sorprendiendo, y lo mejor de todo es que puedes ir a tu bola, no necesitas guía, solo Google maps y mucho agua. Los amaneceres son increíbles.

- El precio de la comida es super barato si comes en sitios locales, hemos llegado a comer por 1€ los dos, y pegarnos una buena cena por 2€!

- El puente que está llegando a Malamwyine es impresionante, deja mucho que desear Gokteik.

- El haber tenido al oportunidad de ir a una flat party en la azotea de un piso y conocer a un montón de gente de todos lados que viven allí.

Lo que menos me ha gustado:

- Lo carísimo que es el alojamiento, no tiene ningún sentido, pero es más barato hacer una reserva por Internet que preguntar precio in situ. Nos dijeron que es por los impuestos que pagan. Booking está fuera del mercado, por lo tanto no paga tantos impuestos y se pueden permitir bajar el precio.

- la gastronomía es mala mala. Arroz y más arroz, algún que otro día noodles. Pero la comida muy sosa y ultra frita.

- Mandalay fue de las peores ciudades que hemos visto, muy sucia, con mucho tráfico y mucha pobreza  también.  Nada recomendable.

Y aquí queda Myanmar¡¡
Hasta la próxima!!

Hpa pan

Nos vamos para Paan!!

Por la mañana nos llevaron hacia el puerto donde un barco nos llevaría hasta Hpa-an, el último pueblo de Birmania que visitamos.

Al llegar al puerto vimos que éramos un montón y el bote por el que habíamos pagado no era ese... otra vez nos habían timado. Si vas al puerto por tu cuenta, te aseguras de que coges el barco bueno, que es el grande y el oficial, luego hay longtail boats (mini botes) que son de particulares y fue el que nos llevó... nos sentamos en una tabla de madera donde pasaríamos 4h y arrancamos!

Nada más iniciar la marcha vimos algo en el agua que podría haber sido perfectamente el monstruo del lago Ness... no tenía claro si era una foca o qué era aquello, tenía una cabeza enorme y nadaba a la misma velocidad que nuestro bote. Resultó ser la serpiente más grande que he visto en mi vida... esperamos no caer en el agua....

El paseito estuvo chulo, las vistas eran bonitas con la bruma y las montañas de fondo. A medio camino nos paró en los terrenos de una familia y nos enseñó el huerto que tenían y las plantaciones de tabaco y chillies. Aprovechamos para evacuar y tomar un café y los mejores plátanos de todo el país! Super dulces y pequeñitos!

Pasadas dos horas llegamos a Paan! Dejamos las mochilas en el cuarto y pusimos rumbo hacia el centro. Sin darnos cuenta habíamos cogido una habitación que estaba a más de 30 minutos a pie, pero por el camino encontramos un sitio donde nos comimos un super pad thai y alquilamos una moto. Así que pusimos rumbo a un monasterio (Zwegabin) en el cual intentaríamos quedarnos a dormir.

Compramos agua y empezamos a subir escalones, eran las 4.30pm y se nos haría de noche si teníamos que bajar luego... Nos pasamos hora y media subiendo escalones y sudando como nunca y cuando pensábamos que aún quedaba camino, pum! Habíamos llegado! Nos sorprendió ver a tantos turistas, incluso una pareja con un bebé. Fuimos en busca del monje para preguntarle si podíamos quedarnos y en cuanto lo encontramos fue lo primero que nos dijo, que si nos quedábamos a dormir! Así que sí. Pagamos 5000kyats cada uno como "donación" y nos fuimos a pegarnos una ducha bien merecida.



Recién duchaditos nos comentó que la cena era en el restaurante a esa misma hora y no fuimos para allí a comer como nunca, nos lo habíamos ganado!! Me sorprendió la cena, habíamos leído sobre este sitio que la comida era vegetariana, que no se podía subir carne allí, y para cenar nos pusieron arroz con varios platito y uno de ellos era patatas con carne. Algo que nos sentó de maravilla pero que nos extrañó. Después de  echarnos el spray para los mosquitos, subimos a la pagoda que estaba increíble con las vistas e iluminada. Eso sí, nos comían los bichos con tanta luz!! Estuvimos un ratito allí y nos fuimos a la "cama" (entiéndase por cuatro paredes con un montón de esterillas por el suelo y mantas), una vez más, recé por que no me comieran las chinches...


A las 5 de la mañana empezaron los monjes a cantar y a tocar un dong que nos hizo levantarnos a todos. Encontramos un rinconcito genial para ver el amanecer y allí nos quedamos hasta que salió el sol. Teníamos entendido que por la mañana meditadas con los monjes y luego desayunabas con ellos, pero nada de eso.  Nos decepcionó bastante el no hacerlo, ya que hubiera sido una experiencia bonita, pero en vez de eso nos pusimos las bambas y escaleras para abajo!





En bajar tardamos solamente 40 minutos y al ver que la moto seguía estando allí decidimos desayunar allí mismo (en el restaurante de arriba era Super caro, ya que tienen que subir toda la comida para allí). Nos metimos un arroz con cebolla y chili con tomate y rumbo para lo que nos quedaba por ver!



Fuimos a una cueva bastante famosilla (Saddan Cave) y grande por la que entrabas por unas escaleras y llegabas a una zona donde podías subirte en una barca y te llevaban hasta la entrada. Fue chula, pasamos por unas cuevas y vimos unos paisajes increíbles, aunque sólo fuera por 10 minutos.




Después, nos pusimos rumbo a la pagoda Kyaut Ka Latt  (Cacaolat para nosotros!) . Habíamos visto las típicas imágenes de esta pagoda y parecía increíble, pero una vez alli te das cuenta de que no es gran cosa. Solo se puede acceder a una parte donde un monje budista te bendice y y está. Las imágenes que habíamos visto se veía la pagoda rodeada de agua que supusimos que sería en rainy season, porque aquello estaba más seco...

Nos quedaría por ver el budda Park o Lumbini garden, el cual nos costó un montón encontrar, ya que nos aparecía en Google maps y tampoco encontramos indicaciones. Al final después de preguntar y preguntar conseguimos llegar.

Es un parque con cientos de estatuas de buda, la misma imagen repetida. Nada más.
Con la calor que hacía y el cansancio que llevábamos pusimos rumbo a dejar la moto, pad thai y para la cama! Al día siguiente salíamos del país!
Bye bye Myanmar!

Malamwyine

Moloñá mola mil!!

Pasamos una noche muy mala en el tren, aún ser primera clase no eran nada cómodos, así que dormimos lo que pudimos y justo dos paradas antes de llegar nos despertamos. Estuvimos parados como media hora esperando a que pasara el siguiente tren para poder pasar nosotros.

Cuando arrancó cruzamos por un puente larguísimo y muy muy bonito, atravesando el río y pasando entre medio de selva con muchas palmeras. Nos quedamos alucinando con el puente, mucho más recomendable ir hacia Malamwyine y ver este puente que hacer todo el trayecto de ida y vuelta para Gokteik!!



Al llegar nos fuimos para la guest house y seguidamente intentamos alquilar una moto. Preguntamos por varios sitios (ya que en nuestra guest.house escuchamos que era caro). Pero todas las que nos dejaban eran manuales y yo no había conducido nunca una manual y Gotzon no había conducido nunca una moto. Después de mucho preguntar optamos por cogerla en donde estábamos alojados y al final resultó estar bien de precio y ser semiautomática. Le pillamos el truquillo rápido (después de algún que otro caballito)!

Nos fuimos de cabeza hacia lo único que creíamos que había para visitar, el buda tumbado más largo que existe (200m). Desde abajo se veía impresionante pero desde adentro era horrible. Así que bajamos y cogimos la moto para verlo desde la montaña de enfrente, además de ver los otros que habían por la zona.



Comimos por allí un super arroz con curry, entiéndase arroz con un montón de platos con verduritas varias que nos hicieron especialmente (ya que todo eran carne o pescado y no me quería ir pata abajo..). La comida estaba buenísima, pero en mi vida había visto tantas moscas como en ese sitio… no sé cómo no nos pusimos malos…

De camino nos paramos en una pagoda gigante en lo alto de la montaña, muy espectacular. Subimos con ascensor y nos quedamos allí hasta el sunset. Tengo que decir que fue muy chula. Salimos con muy buen sabor de boca de este pueblo. No nos esperábamos todo aquello. La mega pagoda en lo alto de la montaña y gratis!! Y el Super puente aquel.



A la vuelta, de camino a la guest.house vimos un night market y paramos alli a picotear algo y al final acabamos cenando con vistas al río y con un espectacular sunset.

No siempre las cosas salen mal! Aquel pueblito nos dejó muy buen sabor de boca. Estábamos a punto de salir de Myanmar con una sensación un poco floja del país (alojamiento ultra caro, gastronomía pésima, transporte malo..) y al final nos dimos cuenta de que hay más cosas bonitas en este país.

Yangon!!

Yangon!

Llegamos más tarde de lo pactado, pero nos fue genial, ya que en vez de llegar las 6am llegamos casi a las 8. Nos dejó en la otra punta de la ciudad, en la estación de bus y de allí pactamos un taxi compartido que nos dejaría en el centro, todo esto sin darnos cuenta de que nos habíamos quedado sin dinero… nos dejó enfrente de la puerta de Jake y por suerte pudimos pagarle con dólares.

Habíamos reservado una habitación con Airbnb, un poco más cara de la media de hoteles, pero pudimos estar agusto. Habíamos quedado con la chico en que nos dejaría la llave escondida por afuera y al no encontrarla, nos fuimos a la puerta de una cafetería a buscar qué hacer por la ciudad (seguíamos sin dinero para café…). Al poco nos contestó que ya estaba la llave, así que subimos y dejamos las cosas. Una mujer que limpiaba la casa nos hizo la colada, así que genial! Nos pusimos rumbo a la calle!

Pusimos rumbo a una pagoda que estaba un poco alejada y llegamos sin querer al zoológico. Y decidimos entrar a verlo! Tenían muchos tipos de animales pero a cual peor… una pena. Estaba muy deteriorado todo y las jaulas eran muy pequeñas, pero por lo menos los animales parecían bien alimentados.

De allí pasamos al parque de al lado, un parque gigante con un lago en el centro muy chulo donde la gente iba a hacer deporte o simplemente a tumbarse en el césped.
Justo al lado teníamos a mega pagoda, era enorme y se podía visitar por dentro. Subimos todos los escalones y al llegar arriba vimos que no hacían pagar solo a nosotros, los turistas. La entrada eran casi 6€, una pasta, si sabes con 1.5€ comíamos los dos…



Al llegar a al piso, Jake nos comentó de ir a una flat party (fiesta en un piso), y estábamos un poco cansados pero nos duchamos y fuimos. Cogimos un taxi que nos dejó cerca de Chinatown y subimos con el ascensor a la azotea, lo que sería el piso de los amigos de Jake. Fue bastante interesante, nada más entrar nos impresionaron las super vistas que había. Era como estar en un rascacielos de fiesta. De fondo había una de las pagodas, la cual tenía una sombra en el centro y le hacia parecer la torre Eiffel. Estuvimos allí tomando algo y hablando con gente durante unas horillas y fue muy interesante. Un montón de gente de todas partes del mundo vivían y trabajaban en Rangun.

Nuestro segundo día fue muy tranquilo, nos levantamos sin alarma, y nos fuimos hacia un mercado famoso que hay en la ciudad pero que para nuestra mala suerte estaría cerrado. Era una día festivo nacional y no abrieron, y justo al día siguiente tampoco, ya que cerraban los lunes, así que nos quedamos sin verlo.

La gastronomía en Myanmar, en general, nos ha parecido bastante mala, no hemos pasado del arroz o de los noodles. Nos recomendaron la comida de la región de Shan. La cual yo probé estando en Kyaukme, pero sólo fue una sopa. Así que decidimos ir a un restaurante bueno y comprobar si realmente era la gastronomía o la comida de la calle. Fuimos a uno que recomendaban y que tenía este tipo de comida. Y salimos de allí bastante decepcionados. Pedimos unos entrantes y plato principal , y no pusieron primero de todo mi plato, unos noodles muy sosos, el arroz de Gotzon, que tenía mejor pinta, y luego los entrantes. El mío casi al acabar de comer (lo pedimos para llevar…). Así que comprobado! La comida en Myanmar es poco variada, sosa y demasiada fritanga!

Nos tomamos un café con hielo y justo después nos fuimos a ver un espectáculo de marionetas que nos recomendó una chica que conocimos en el piso. Nos dijo que iba sobre la historia de Myanmar en versión marioneta y nos pareció interesante, así que el día de antes reservamos. Llegamos puntuales y no había nadie (luego se uniría más gente), y estuvimos hablando con el dueño durante un buen rato sobre la historia del Birmania y la política. Y en cuanto llegaron el resto de gente, empezó. Nada más empezar nos comentó que el espectáculo sería sobre la historia del budismo, parecía interesante. Pero a medida que pasaban los minutos, comprobamos que sería todo el rato igual. Canciones y marionetas bailando. Se hizo un poco pesado, ya que todo el rato era lo mismo pero con diferentes marionetas… aún así, la versión de la historia de Myanmar tiene que ser interesante.



Después del show, nos acercamos a Chinatown pensando que sería un buen sitio para ir a cenar pero no nos hizo mucha gracia.. así que fuimos a un bar que vimos cerca de hotel y cenamos con una Myanmar beer!



El tercer y ultimo día en la capital financiera del país, nos lo pasaríamos paseando y yendo al cine a ver Rings, que no estuvo mal del todo. Volveríamos a cenar donde la cerveza del día anterior y para el tren.

Cogimos un tren nocturno que salía a las 9 y que llegaba a las 6 a Malamwyine (o como dicen ellos, Moloñá).

Moloñá mola mil!!

martes, 21 de febrero de 2017

Los templos de Bagan


Bagan, la ciudad de los templos!!

Llegamos bastante tarde a Bagan, ya era de noche, así que nos duchamos y fuimos a cenar. Al día siguiente nos esperaba un día largo.


Nos levantamos prontito y subimos a la azotea para desayunar, desde allí se podían ver los globos aerostáticos que la gente alquilaba para subir a ver el amanecer.
En Bagan está prohibido alquilar motos a los turistas, así que para poder ver los templos alquilamos una bici eléctrica, pero no la típica con motorcillo que no sube una cuesta, una que llegaba a los 45km/h… vamos, casi una moto. La alquilaríamos hasta las 7 de la tarde, luego teníamos que devolverla para cargarla. Y nos pusimos rumbo hacia los templos!!


Nos dieron un mapa con la mayoría de ellos, o al menos los mejores, pero la verdad es que no se entendía nada. Así que guardamos en maps los templos que recomendaba la gente para ver y para el amanecer/atardecer y nos pusimos en camino.



Vimos muchísimos templos y por la tarde nos fuimos a ver el atardecer en uno de ellos. Tengo que decir que me esperaba la típica imagen que todos tenemos en la cabeza del cielo anaranjado sobre los templos con su niebla y su toque místico, y la verdad es que fue un atardecer normal. El sol se puso rojísimo justo antes de ponerse y entonces fue ahí cuando quedamos embobados con esa gran bola de fuego.



Al día siguiente más de lo mismo! Nos levantamos más tarde, ya que acabé echando la sopa de la noche anterior y llevábamos bastantes días sin parar y estábamos agotados. Pero a media mañana cogimos la moto y nos fuimos a ver los templos que nos quedaban y de paso ver New Bagan, que era la otra zona. Tarde de tranquis para arriba y para abajo, y de nuevo fuimos a ver otro atardecer. En este caso, no pudimos verlo donde quisimos ya que nos pidieron el ticket, y “casualmente” nos lo dejamos en la moto… fuimos a otro!


Nos levantamos a las 5 y a las 5.30 estábamos rumbo a la parte alta de un templo para ver el amanecer. Llegamos a uno que nos había gustado y subimos. Era pequeño y estaba a reventar! Pero mereció la pena. Al poco rato empezó el cielo a clarear. Nos decepcionamos un poco al no ver los globos, pero al cabo de un buen rato, cuando salió el sol trajo consigo los maravillosos globos de todas las postales! Estaban muy al fondo pero poco a poco fueron acercándose y entonces empezó el show. Fue increíble. Mucho más el amanecer que el atardecer.




Después de eso, fuimos a desayunar y a preparar la mochila para dejar el hotel. Estuvimos todo el día paseando para arriba y para abajo, un poco de shopping y poco más. Cenamos y nos recogieron para llevarnos al bus VIP que nos llevaría a Yangon (Rangun).

domingo, 12 de febrero de 2017

Gokteik

Son las 3 de la mañana!!

Después de mucho debatir sobre si merecía la pena ir a ver el viaducto de Gokteik o no, decidimos que sí!

El tren sale a las 4 de la mañana y pasa sobre las 11 sobre el viaducto. A las 12.30 llega a Nwangpeng donde si no van con retraso, se cruzan los trenes y puedes hacer el cambio, y volver a Mandalay, donde llegarías a las 23h a Mandalay. Nosotros al final cogimos una habitación en un pueblo pasado el viaducto (Kyaukme) donde encontramos una habitación barata, ya que todas las habitaciones en Myanmar son ultra caras (17€ lo más barato que hemos encontrado) y a diferencia del resto de países del sudeste, aquí si preguntas directamente te cobran más que si lo bookeas online. Llegamos a la conclusión de que pasaba esto por cuestiones del gobierno y de tasas que les aplicaban.

A las 4 en punto salió el tren dirección Hsipaw y dormiríamos hasta las 7-8, ya que por un euro más nos permitimos el lujo de ir en primera clase y los asientos eran geniales. Sobre las 11 y poco estaríamos cruzando el puente. Leímos por Internet que el lado derecho era mejor que el izquierdo por el tema de las vistas. Grave error! El lado izquierdo es el bueno si vas en dirección Hsipaw, ya que al cruzarlo ves el puente a lo largo con su curvatura y es lo que lo hace interesante.

Tengo que decir que me esperaba más, la gente lo pintaba como algo genial y no fue para tanto. En mi opinión, no merece la pena ir y venir, tantas horas de tren para 2 minutos de puente. Pero para gustos, los colores!

Durante el trayecto de tren conocimos a una mujer de Bilbao y sus amigas británicas que nos explicaban que ellas trabajaron hace un montón de años aquí Birmania y que por las noches las llevaban a un pueblecito (que no se escribir) al cual llamábamos Piolín porque se estaba más fresquito que en el resto. Y tengo que decir que es cierto, esa noche tuvimos que dormir con calefacción y ropa de invierno del frío que hacía.

Cuando llegamos al pueblo donde nos quedaríamos, nos fuimos directos al hotel barato que habíamos reservado. Y nuestro gozo en un pozo cuando vimos la habitación.. sin pensárnoslo dos veces, cambiamos a la habitación superior…así que por una vez, los planes salieron mal… 11 horas de tren para 2 minutos de viaducto que ..pff….la supuesta habitación barata que acabaó siendo el doble de cara y la mitad de asquerosa que la anterior, y un chorro de horas que nos esperaban al día siguiente hasta llegar a Bagan…

A la mañana siguiente, nos levantamos, desayunamos el huevo frito y las dos tostadas que nos pusieron, y esperamos una minivan que nunca llegó porque se estropeó. Así que el dueño del hotel nos propuso esperar al tren, pero le dijimos que no podíamos, que teníamos el bus para Bagan a las 3pm en Mandalay. Entonces nos propuso algo que no nos hizo mucha gracia al principio, pero que salió bien. Nos dijo de dejarnos en la autopista y que alguien que fuera para allá nos llevara. Nos sonó a perro abandonado en la carretera, pero al final habló con una pareja mayor que iba hacia Mandalay, y por un módico precio nos llevó.

Allí cogimos otro bus hacia Bagan, y desde aquí os escribo ahora!!